EMPRENDIENDO A LOS 17

Tus límites se encuentran en tu interior, nunca es del exterior. 

Había una vez, sí. Un día cualquiera, una chica - dulce- claro que sí, se encuentra frente a la decisión de qué coño hacer con su vida, con la presión de cumplir 18-mayoría de edad en Perú- en menos de dos meses. Resulta fácil constituir una empresa piensa ella. Luego, recapacita y dice en voz baja: ¡sí! Resulta fácil constituir una empresa...por supuesto, el esfuerzo esta en levantar dicha empresa. 
Manos cruzadas y un ceño fruncido frente a su espejo, aún no decide. Pasan horas que se convierten en días hasta que evalúa sus habilidades. 
¿Fotografía? ¡Sí! ¿Arte? ¡Sí! ¿Números? ¡NOoo! 
Uf. Piensa ella. Tiene muchas ideas: un estudio fotográfico, una productora y al último conseguir un trabajo de medio tiempo en alguna empresa explotadora. 
Se decide por lo segundo pero le agrega algo más: PUBLICIDAD.
¿Una productora de publicidad en Perú? ¡EXACTO! Una mera productora. 

Los días van a pasar y esa productora tendrá que crecer. 
¿Es fácil? No. Pero si tienes un sueño- un motivo - o simplemente quieres hacer algo, tienes que levantarte de la cama, lavarte la cara, volver a tu habitación y mirarte al espejo para decir estas palabras: ¡Soy yo! Soy quien tiene la oportunidad de decidir un futuro exitoso o no. Decido y lo hago.  ¡soy solo yo, joder! 




Artículo editado al escuchar
este tema: When You Were Young  







Comentarios